Preguntas
Hay un dicho popular muy recurrente, como todos, que reza: āNo preguntes por saber, que el tiempo de lo dirĆ”, pues no hay cosa mĆ”s bonita que saber sin preguntarā. Ignoro a quĆ© lumbrera se le ocurrió semejante razonamiento que es, en sĆ mismo, una contradicción. Puesto que si no se interroga, ni se sabe…
